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ARTICULO DE NESTOR SUÁREZ
Fracaso del "Neo" Liberalismo
Nestor Suárez
¿Por qué la izquierda ha resurgido en América latina y Europa? Porque en los años ’90 las reformas económicas fueron muy mal concebidas y peor practicadas -por el FMI, el Banco Mundial, y las Universidades a ellos asociadas-, y fracasaron estrepitosamente; y entonces, ya en este nuevo siglo, la izquierda tomó el relevo.
Entre otros muchos, hubo 6 errores garrafales, determinantes del fracaso del “neo” liberalismo:
1) El Estado no redujo drásticamente sus funciones. Este fue un error de concepto, el más grave, y padre de los demás. No se conformó el Estado con ser legislador, juez, policía y soldado, diplomático y contratista de obras. Quiso seguir como educador, médico y odontólogo, promotor deportivo, científico y cultural, y ductor general de la sociedad. Y en lo económico, apenas aceptó cambiar en algunos casos su rol de propietario de empresas por el de gerente y director general.
2) Como consecuencia, el Estado no aceptó reducir sus competencias, poderes y prerrogativas, ni su tamaño. Ni la cuantía de su personal, al que sólo asignó otras funciones, a veces más exigentes.
3) Tampoco se redujo el gasto estatal, ni cesó el endeudamiento público. Por ende, las privatizaciones fueron fiscalistas. Su fin y objeto: reunir fondos y capitalizar a los Gobiernos. De este modo, sólo grandes empresas y enormes consorcios internacionales pudieron pagar los altos precios exigidos en las licitaciones. Y eso, apalancados por grandes Bancos. Después, los adquirentes trataron de recuperar sus multimillonarias inversiones aplicando elevadas tarifas y precios a unos usuarios y consumidores tan pobres como antes.
4) El obsoleto impuesto inflacionario fue parcialmente reemplazado por el IVA, y por muchos otros tributos complementarios. Y los aranceles fueron sustituidos por los derechos antidumping. Como resultado, la presión tributaria subió exageradamente.
5) La presión reglamentaria también subió exageradamente. Las empresas privatizadas fueron sometidas a la dictadura de minuciosas reglamentaciones, y no a las exigencias de la dura y libre competencia; los antiguos monopolios estatales pasaron a ser privados, pero sin dejar de ser monopolios. El sistema de reglamentos y burocracias reglamentadoras se extendió desde el ámbito de las empresas privatizadas a toda la vida económica y a la vida nacional, sofocando las fuerzas del mercado. Así por ej. los controles de precios fueron reemplazados por las leyes proconsumidor y “pro competencia”, y se introdujeron costosas leyes ambientalistas, y nuevas laborales, “de género”, de la niñez, discapacitados, etc.
6) El viejo modelo cepalista de sacrificar el Estado a todo sector exportador en pro de los productores para el mercado interno, se cambió por el opuesto: sacrificar el Estado a todo productor para el mercado interno, en pro de cualquier sector exportador ... Pero siempre con el Estado al mando. Cambiaron los objetivos de la planificación económica, pero esta permaneció. Cambiaron los sectores “protegidos”, pero el “proteccionismo” siguió en pie.
En resumen: los cambios “neo” liberales fueron pocos y mal concebidos. No idóneos y/o insuficientes. ¿Hubo beneficiarios? Por supuesto, pero muy pocos. El resto siguió tan pobre como antes o más. Lo cual generó malestar y descontento en sectores masivos de la población. Las izquierdas simplemente recogen ese malestar y descontento. Y lo aprovechan para sus fines: conquistar el poder y conservarlo.